Donde crispan olas encantos rompientes,
mugen mareas sobre profundidades ocultas.
Hay un muelle, y hay arenas acicaladas por crecientes apariencias.
Los cantos oceánicos enfebrecen cualquier vista disuadiéndola.
Hay un pescador, y hay hombres en vano intento descifrando cuestiones mareáticas.
Y las oleadas encrestan su presión esotérica.
Pero no hay lagos inquietos;
los hay con dilectos aforismos preclaros,
bajo toda atención, ante todo buscador de identidades.
Serán sus profundidades continente y contenido:
sabios abismos donde serenos relieves descubran ninguna turbulencia en histérica revelación.
mugen mareas sobre profundidades ocultas.
Hay un muelle, y hay arenas acicaladas por crecientes apariencias.
Los cantos oceánicos enfebrecen cualquier vista disuadiéndola.
Hay un pescador, y hay hombres en vano intento descifrando cuestiones mareáticas.
Y las oleadas encrestan su presión esotérica.
Pero no hay lagos inquietos;
los hay con dilectos aforismos preclaros,
bajo toda atención, ante todo buscador de identidades.
Serán sus profundidades continente y contenido:
sabios abismos donde serenos relieves descubran ninguna turbulencia en histérica revelación.



















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada