Sonidos exaltan contrapuntos en diapasones, timbres internos.
Una música vierte armonías y clama percibirse,
aunque otra razón oiga.
Y las cuerdas tensan,
y los acordes suenan ante mí con indiferencia sentida.
Unos arpegios zancan predilectos e incitan persuasión,
aunque otra sensación por dentro diga,
hable,
converse y conmueva reconociéndose silencio.
Una música vierte armonías y clama percibirse,
aunque otra razón oiga.
Y las cuerdas tensan,
y los acordes suenan ante mí con indiferencia sentida.
Unos arpegios zancan predilectos e incitan persuasión,
aunque otra sensación por dentro diga,
hable,
converse y conmueva reconociéndose silencio.




















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada