Dirigís la legua de tus movimientos,
y ardua dirección donás hacia seguimientos.
Estrechás juntas y desvanecés tus murallas,
y ruda dirección das hasta persistir con sentido.
Pero un direccionalismo colapsa con sus medidas ante vos.
Lo temés tumultuoso aunque sereno,
pendulante y quieto;
¿será el tiempo?
Y ya optás sabiéndote medido desde principios hasta fines;
¿serán tus tiempos?
Habrán límites cuando decidas cómo y por cuál sentido darte,
frente a ese director ajeno enemistándote con un duelo.
y ardua dirección donás hacia seguimientos.
Estrechás juntas y desvanecés tus murallas,
y ruda dirección das hasta persistir con sentido.
Pero un direccionalismo colapsa con sus medidas ante vos.
Lo temés tumultuoso aunque sereno,
pendulante y quieto;
¿será el tiempo?
Y ya optás sabiéndote medido desde principios hasta fines;
¿serán tus tiempos?
Habrán límites cuando decidas cómo y por cuál sentido darte,
frente a ese director ajeno enemistándote con un duelo.




















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada